La entidad, que pertenece a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, acusó al ex líder petrolero por presuntas operaciones con recursos de procedencia ilícita.

La Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) confirmó este miércoles que existen dos denuncias en contra del ahora ex líder del sindicato petrolero Carlos Romero Deschamps por presuntas operaciones con recursos de procedencia ilícita, apenas unas horas después de que el hombre de 76 años renunciara a su cargo.

Las dos denuncias, contra Romero Deschamps y otros involucrados, de los cuales no se revelaron sus nombres, no incluyen ningún congelamiento de cuentas bancarias, aclaró la UIF.

Hace apenas unas horas, Romero Deschamps renunció como líder del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM) después de 26 años en el cargo. Ante secretarios generales de sección del gremio, dentro de una asamblea general, el ex senador dio un paso al costado.

Tras la presentación de la denuncia, y a petición de la Fiscalía General de la República (FGR), la UIF solicitó información a la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).

Ya este miércoles por la mañana, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, había adelantado que había dos denuncias por parte de su gobierno contra Romero Deschamps, pero que no estaban congeladas las cuentas del ahora ex líder petrolero.

La renuncia de Deschamps al poderoso sindicato se da en medio de un ambiente convulso alrededor de Petróleos Mexicanos (Pemex), empresa sobre la que pesan señalamientos de corrupción al interior durante el sexenio de Enrique Peña Nieto.

El polémico dirigente de extracción priísta ocupó en distintas ocasiones escaños en el Senado y el Congreso. Sobre él pesan señalamientos de reportes periodísticos de presunta corrupción y una inexplicable riqueza.

Y es que el comité que encabezaba Romero Deschamps en el sindicato ha recibido montos millonarios equivalentes a 100 mil millones de pesos tan solo por el 2% de todos los contratos que firma Petróleos Mexicanos (Pemex) con empresas privadas, desde hace cinco sexenios.

El Sindicato Nacional de Trabajadores de las Empresas Productivas del Estado, Petróleos Mexicanos (Sntepe) y la Gran Alianza Petrolera informaron que Romero Deschamps se convirtió por mucho en el líder sindical más rico de México, con una fortuna incalculable que no corresponde a su salario, con un cúmulo de demandas penales y un impresionante historial de desvíos de dinero público.

De acuerdo con los expertos, la transición en el poder del sindicato petrolero permitiría la democratización de una agrupación que, por más de 20 años, se mantuvo bajo la tutela de la misma persona. Pero también podría ser la oportunidad perfecta para que el presidente Andrés Manuel López Obrador la alinee a sus intereses.

Por ahora, el sucesor de Romero Deschamps sería Manuel Limón Hernández, un personaje cercano a el líder gremial, que hace 17 años se amparó contra una orden de aprehensión por estar involucrado en el llamado Pemexgate, destapado en 2001, durante la administración del presidente Vicente Fox.

Durante dicha polémica, fondos provenientes del sindicato de Pemex fueron utilizados para la campaña presidencial de Francisco Labastida Ochoa, candidato por el PRI (Partido Revolucionario Institucional) en los comicios del año 2000. A pesar de que los responsables no fueron presentados ante la Justicia, el partido fue multado con 1,000 millones de pesos mexicanos (alrededor de USD 90 millones al tipo de cambio de la época).