La Oficina de Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA, por sus siglas en inglés) advirtió que algunos engranes del Sistema Nacional Anticorrupción (SNA) siguen estancados o se han retrasado en la actual Administración, a pesar de que el combate a ese flagelo es uno de sus ejes centrales.

Acusó la falta de nombramiento de 18 magistrados anticorrupción del Tribunal Federal de Justicia Administrativa, la falta de apoyo pleno y de respaldo político del Presidente Andrés Manuel López Obrador al SNA, así como la demora en la implementación de los sistemas locales.

«Desde que López Obrador asumió el cargo ha habido ciertos avances, pero otros aspectos permanecen estancados. A pesar del progreso realizado, otros aspectos de la implementación permanecen estancados o se han retrasado», recalcó en un informe.

«Si López Obrador realmente quiere acabar con la corrupción, como lo ha prometido, debe comprometerse a abordar los vacíos en la implementación del SNA que incluye designar 18 magistrados anticorrupción que son idóneos para el cargo».

Si bien el compromiso de López Obrador de adoptar una postura más dura sobre la corrupción ha generado esperanza sobre una nueva etapa, criticó WOLA, su enfoque hasta ahora se ha centrado principalmente en liderar con el ejemplo con un estilo de vida «frugal» y en recortar gastos burocráticos.

El Reforma